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Gran Premio de Argentina de 1958, Autódromo Municipal de Buenos Aires.

Por Daniel Orezzoli
 

Dónde: Gran Premio de Argentina de 1958, Autódromo Municipal de Buenos Aires.
Cuando: 19 de Enero de 1958.
Quien: Stirling Moss en un Cooper 43 de la escudería Rob Walker.

 

Este primer GP de la temporada de 1958 hacia debutar algunas modificaciones al reglamento de la categoría entre las que se encontraban la estandarización del combustible utilizado, optándose por bencina normal en vez de las mezclas de benceno y alcohol que fueron comunes hasta el año anterior, la disminución de la duración de las carreras y la prohibición del cambio de auto una vez iniciadas las mismas. Este último punto modificaba en forma importante las estrategias de las escuderías ya que hasta la temporada anterior estas podían “bajar” a un piloto en carrera cuando, por ejemplo, el piloto líder abandonaba la misma.

Adicionalmente hacia su debut en suelo argentino un auto con motor central posterior de F1, me refiero al Cooper 43 motorizado con un pequeño Coventry Climax de 4 cilindros en línea, 2000 cc y algo así como 170 caballos de fuerza,  causando más de una sonrisa y comentario entre los asistentes cuando se iniciaron los entrenamientos en el autódromo porteño.

Los cambios reglamentarios no permitieron que las escuderías Vanwall y BRM estuvieran presentes al no haber alcanzado a realizar las modificaciones en sus respectivos autos por lo que el gran piloto inglés Stirling Moss, piloto líder de Vanwall estaba de espectador en esta ocasión esperando competir en la siguiente carrera de esta “temporada argentina” que correspondía a los 1000 kilómetros de Buenos Aires, primera fecha válida por el campeonato mundial de autos Sport que se diputaría una semana después de este GP de F1.

Rob Walker, muy cercano a Moss, lo invitó a probar el auto y este tras pedir permiso a Vanwall condujo el auto clasificando séptimo en una reducida grilla de diez autos con el ídolo local y campeón mundial vigente Juan Manuel Fangio en la pole position distanciado por dos segundos de Moss.

Fangio tomaba parte en este GP en el mismo Maserati 250F que le había permitido el título en la temporada anterior pero lo hacía como privado ya que la fábrica de Módena se encontraba bajo administración controlada, con grandes deudas, lo que no le permitía seguir afrontando los costos de mantener en operación la escudería de F1.

Tras la bajada de bandera fue Mike Hawthorn en Ferrari quien tomó la posición de vanguardia hasta que Fangio puso las cosas en orden a contar de la vuelta diez (sobre ochenta pactadas). En el giro treinta y cuatro el chueco se detuvo a cambiar los neumáticos permitiendo de esta manera a Moss, que en ese entonces ya venía en segunda posición, tomar el liderato. Tras Moss se volvía a situar Fangio pero tendría que abandonar por problemas de motor y los Pits de Ferrari señalaban  a sus pilotos Musso y Hawthorn de ir con calma a la espera que Moss también de detuviera. Lo que no advirtieron a tiempo fue que el pequeño Cooper no se detendría por lo que Musso comenzó a empujar un poco tarde, llegando segundo de Moss a casi tres segundos. Así fue el primer triunfo de un auto con motor central-posterior en la Fórmula 1 de la era moderna.

Un semana después Moss lograría llegar tercero en la clasificación general de los 1000 kilómetros de Buenos Aires en un Porsche 550 RS de 1600cc tras dos Ferrari Testarossa y en la misma competencia el chileno Eduardo Kovacs Jones y el transandino Ricardo Grandio llegarían novenos en la general y segundos en la divisional hasta 1500cc a bordo de un Osca.